Aunque lo parezca, este no es un sitio gay (bueno, no es 100% gay, para que vamos a engañarnos). En cualquier caso, se admiten a homosexuales, informáticos y católicos (por mencionar algunos de los colectivos más reprimidos y denostados). Es más, ruego encarecidamente que cualquiera que se sienta reprimido y/o denostado entre y participe. Por cierto, si alguien se pregunta si lo descrito arriba corresponde a mi perfil, tengo que confesar que no me siento nada católico hoy...
26 de septiembre de 2006
Hoy por ti, mañana...
Todo ocurrió hacía ahora más de 20 años. Estudiaba en un instituto de secundaría como uno más, un poco empollón y listillo, pero uno entre tantos al final. El primer año de instituto se hizo un nuevo amigo por pura casualidad, cuando la tendencia era estar con la gente que conocía de primaria. Compartieron vecindad de mesas y descubrieron muchos gustos comunes: literatura en general, con preferencia por la ciencia-ficción, el cómic, jugar con el lenguaje, extrema timidez con las chicas…
No recordaba como había sido, tal vez como una casualidad más de la vida que parece jugar a tu favor. El caso es que hicieron pandilla con gente de otras clases y así la conocieron a ella.
No era ni la más lista, ni la más guapa, ni la más encantadora. Ni siquiera la más accesible, pero a él le encantó desde que la vio. Para colmo, tenían los mismos gustos musicales. Comenzó a verla fuera de la pandilla, a acompañarla a su casa. Se moría por besarla, pero la vergüenza era más fuerte a pesar de contar con la experiencia de novias anteriores.
Ser callado suele llevar aparejada la cualidad de ser observador y él se consideraba buen observador, aun a riesgo de perderse en los detalles. No pudo dejar de observar que su nuevo amigo también estaba enamorado de ella. Normal, tantos gustos parecidos tenían que llevar a esto por fuerza.
Durante días no supo que hacer hasta que decidió que su amistad era mayor que su amor. Ya había pasado por una situación similar antes y él fue el afortunado que se quedó con la dama mientras otro amigo se retiraba. Ahora era el turno de retirarse y dejar que su nuevo amigo pudiera encontrar la felicidad.
Ellos empezaron a salir. Él echó de menos acompañarla a casa y ver como sonreía y lo bien que olía su pelo pero saber que su nuevo amigo era feliz era suficiente recompensa.
Todo parecía maravilloso hasta que la muerte les recordó que la vida hay que disfrutarla en cada segundo porque al segundo siguiente se ha acabado y no hay más oportunidades. Los besos que no se dieron, las palabras que no se dijeron y millones de posibilidades que se extinguen como todas las hojas y flores que podría haber dado ese árbol si alguien no lo hubiera cortado.
Ella tenía una hermana con novio que tenía permiso de conducir y coche. Los cuatro murieron en accidente de circulación regresando de la feria de un pueblo cercano. En el mismo punto negro. El mismo tramo de carretera. Una atareada sucursal de la muerte.
El fue al cementerio con todos los compañeros del instituto. No era su primer contacto con la muerte pero una idea no dejaba de dar vueltas en su cabeza. Él podía haber muerto en ese mismo accidente si hubiera sido un poco más egoísta. Había escapado a la muerte por muy poco y tenía una nueva vida por delante.
Desde entonces, nunca volvió a pasar en coche por allí. Prefería dar un rodeo o utilizar otro medio de transporte, de preferencia el avión. La verdad es que gracias a su trabajo viajaba mucho en avión, casi semanalmente.
Los movimientos bruscos del avión lo sacaron de su ensoñación. Como siguiera moviéndose así, el avión se iba a desarmar. Miró por la ventanilla y vio como se acercaban a Málaga. Se estremeció al reconocer el puerto de montaña de Las Pedrizas allá abajo. Se encendieron las luces de “cinturón de seguridad” mientras los altavoces empezaban a dar instrucciones. Una mujer detrás de él gritó.
Cerró el periódico sin dar crédito a lo que acababa de leer. “Accidente de avión en el puerto de Las Pedrizas. Más de 200 muertos entre el pasaje del avión y los vehículos que circulaban por la zona”. Aun recordaba el movido aterrizaje de unas semanas antes y como la suerte le había vuelto a señalar. Había cancelado el viaje a última hora precisamente en el vuelo siniestrado. Ya le debía 2 a la muerte…
19 de septiembre de 2006
Digestión pesada
El caso es que antes de que ese proceso ocurra, parece que tenemos un estallido de lucidez y pensamos cosas brillantes, ingeniosas u ocurrentes (está bien, depende de quién juzgue).
Ya lo adivinan, ¿verdad? De nuevo se nos han pasado por la cabeza una sarta de estupideces de las que nos hemos reído mucho y yo recojo aquí para someterlas a su juicio. De antemano, pido perdón si a alguien le molesta, pues el tema de fondo es serio y preocupantes.
Todo surgió por una noticia en la TV que nos "ameniza" la comida soltando noticias que tenemos que adivinar en que consisten porque no nos llega el sonido, solo leemos el titular y vemos imágenes. Se hablaba de la nueva oleada de inmigrantes que han llegado a España estos últimos días.
Uno de los comensales nos contó, en ese afán que tenemos todos de recopilar información inútil, que las mafias que organizan estos viajes aseguraban que si el cliente no completaba el viaje o era repatriado, se les devolvía el 50% de lo que habían pagado.
Es que ni la más reputada agencia de viajes da tanto, oigan. Conozco mucha gente que han perdido varios días en un aeropuerto (yo me cuento en el grupo) por algún problema y no me han devuelto nada de nada (bueno, para ser justos, TAP de Portugal me regalo otro billete de avión por culpa de un retraso). Aunque claro, a ver quién es el guapo que va a la mafia y le pide la dichosa garantía: "buenas, vengo a que me reembolsen el 50% que los españoles me han devuelto aquí". "¿Tiene la factura?" nos preguntaría amablemente el Sr. mafioso (respeto ante todo). "Sí, aquí tiene, la he guardado en mi recto para no perderla durante la travesía". El Sr. mafioso se calaría sus gafas de ver de cerca y diria "Me temo que no será posible, Sr. inmigrante, no viene con el IVA desglosado". La verdad, yo no me veo protestando...
Y visto desde la perspectiva del marketing (o mercadotecnia) no está exenta de razón ese tipo de garantías. Seguro que hay más de un grupo mafioso en el juego. "¿Qué me ofrece Vd. para pasar a España? La otra mafia dice que tienen hilo musical en la patera y desembarco en playas con bandera azul y tres estrellas". "Pues mira, nosotros, además de eso, tenemos la garantía de devolución del 50% si la patera se hunde" sería la contrarréplica.
Si le damos Internet al tercer mundo gracias a iniciativas como la de Negroponte, está claro que aparecerán páginas como CAYUQUING.COM, PATERAPRICE.COM, VIAJESESTRECHOs.COM, SINPICOLETOS.COM o LASTMINUTEPACORRERSINKETEPILLEN.COM en todos los ordenadores. Tiempo al tiempo.
Espero que la próxima vez que planifiquéis vuestras vacaciones penséis en las injusticias que tenemos a pocos Kilómetros.
13 de septiembre de 2006
¡Qué difícil es la vida para todos!
Supongamos que soy un genio del mal, con mala leche concentrada y dinero para acabar con la pobreza mundial. Recién me he dado cuenta que quiero dominar el mundo y comienzan los problemas. ¿Qué nombre/apodo/alias utilizaré? Obviamente, mejor olvidar el de la partida de bautismo, porque, seamos sinceros, mucho temor y respeto no inspira un genio del mal que se llame simplemente Paco, Manolo, Venancio, Saturnino o, que ya hay que ser cabrón para ponerle a un hijo así, Marciano.
Un título antes del nombre le da prestancia al asunto, demuestra nuestra megalomanía y que estamos dispuestos a todo. La elección es fácil porque está muy trillada. Por ejemplo, Doctor viste mucho pues demuestra alguien con poder sobre la vida y la muerte. Otro puede ser Lord o cualquier título nobiliario, como Conde o Duque, pero a pesar del caché que la nobleza da, no es menos cierto que desprende cierto tufo a pasado de moda y decadente. Por tanto, nuestra primera elección será Doctor al que le añadimos algo que demuestre nuestras intenciones y que no esté ya pillado por otro, claro. En un alarde de imaginación, nos quedamos con
El siguiente paso sería pensar en el nombre de la organización criminal para demostrar que contamos con una extensa red cuyo nombre hace temblar, pero tras ver muchas películas, varios libros e incontables tebeos, me he dado cuenta que no es indispensable, así que nos saltamos esto.
Bueno, toca crear la base secreta. Ninguno de estos servirá si quiero crear un imperio. Quizás podría aprovechar este bunker en venta, pero presenta varios inconvenientes. El primero es que como es de otro y encima lo anuncia en Internet, muy secreto no es. El segundo es que el espacio es algo limitado y a ver como meto la piscina de pirañas, el lago de los tiburones y el foso de los cocodrilos, por citar algunas instalaciones básicas. Lo mejor será comprar una islita abandonada en medio de ninguna parte, a ser posible con volcán apagado.
Ahora viene acondicionarla. Otra dificultad porque ya me dirán a quién le compro una puerta de acero blindado de 200 metros de diámetro sin que me haga preguntas. Seguro que todos han pensado "es fácil, contratas a quién sea y cuando esté el trabajo hecho, lo matas". ¿Pero no se dan cuenta que si todos los genios del mal hicieran eso no habría fabricantes de puertas de acero de 200 metros? ¿O es que piensan que hay muchos fabricantes de estas características en el mundo? Claro, con esa forma de pensar, nunca destacarán en nada.
Tres cuartos de lo mismo con la tuneladora para hacer la red de pasillos. No debe ser nada fácil hacer un pasillo recto con los ojos vendados. Menos mal que el dinero todo lo puede.
Ya tenemos nuestra base secreta, con entrada camuflada en la playa, acceso submarino ultrasecreto y helipuerto muy discreto en el cono del volcán inactivo. Una red de pasillos se extiende por debajo de la isla con todo lo que un genio del mal puede desear para iniciar operaciones.
¿Ya saben lo que toca ahora, verdad? Claro, necesitamos secuaces, a poder ser, alineados con nuestras ideas malignas. ¿Dónde encontrarlos? Mejor pasamos de visitar los bajos fondos y barrios problemáticos, ahí solo podemos encontrar morralla y rebaja nuestro nivel. Nos queda el método clásico y su actualización tecnológica: Anuncio en el Segunda Mano y/o Infojob o similar.
Se buscan sicarios para dominar el mundo. Media o jornada completa. Todas las especialidades. No necesaria máscara o antifaz ya que se proporciona una corporativa. Si quieres, trae tu propio cuchillo o pistola. Grandes oportunidades de promoción. Abstenerse trabajadores del Doctor No. Sueldo a convenir según valía. Entregar CV en la isla del volcán apagado a la atención del Doctor Ibio.
Por fin tenemos todo lo necesario tras un arduo proceso de selección. Vamos a trazar el plan, aunque sería mejor traerlo ya hecho de casa antes de meternos en todo este lío, para dominar el mundo. Es muy sencillo y solo hay que... pero oiga, ¿qué hace leyendo mi plan secreto para dominar el mundo? No vale copiar, haga el suyo propio. Esbirros, acabad con el mirón...
12 de septiembre de 2006
Más mapitas
¿El motivo? Presumir un poco de viajado, llevar la cuenta de por donde he pasado, qué más da. Solo puedo prometerles que continuará creciendo...
11 de septiembre de 2006
Ventajas grecolatinas
Como sé que son personas inteligentes (o lo aparentan), es muy probable que ya sepan de que va este post pero seguro que su curiosidad y mi buen hacer les llevarán de la mano hasta el punto final (o suspensivos, aun no lo he decidido).
Efectivamente, quiero hablar de la inmensa suerte que tenemos al utilizar un alfabeto de unos 27 caracteres (no pienso discutir el número en este foro) y lo que esto simplifica utilizar un método de escritura como el ordenador.
Imaginemos por un momento que los egipcios se comieron a los romanos con papas y dominaron el mundo. Además de que ahora todos nosotros utilizariamos unas faldas monísimas y un maquillaje de lo más kitsh, tendríamos que lidiar con sus famosos jeroglíficos. ¿De qué tamaño debería ser el teclado para contener todos los glifos? Ya me imagino soluciones del tipo "cada tecla sirve para 10 cosas dependiendo de la activación de otras teclas".
Ejemplo, pulso una tecla y sale el glifo "PIRÁMIDE", pero si hago "ALT"+"PIRÁMIDE" sale "MOMIA". Un poco como el Sinclair ZX Spectrum (si ya cumpliste 30 o más lo conocerás). Otra solución podría ser tener un teclado con todos los glifos pero organizado como un libro, ¿se imaginan pasando páginas y páginas de teclas buscando la que deben pulsar? ¿O tal vez un teclado enrollable y darle a la manivela para llegar a la tecla que busco?
Siendo prácticos, yo creo que en lugar de teclado, los informáticos descendientes de egipcios dominadores habrían inventado tablillas del estilo PAD o TouchPad donde dibujar y que el sistema reconozca lo que queremos decir.
En cualquier caso, tampoco podemos olvidar lo que supone un sistema limitado de 102 teclas (por hablar de un estándar) para otros idiomas como el chino, japonés o el náhuatl clásico (de antes de la llegada de Cortez). ¿Cómo meter 5.000 ideogramas en el teclado?
La verdad es que me admira la inventiva humana y como se han resuelto estos problemas, por ejemplo, utilizando el sistema IME de Windows, pero no dejan de ser sorprendentes otras soluciones como esta:
De cualquier forma, ojo con la creciente hegemonía china, parecen los próximos líderes mundiales.
5 de septiembre de 2006
4 de septiembre de 2006
18.000 Km. después...
Tengo que confesar que me encanta México (y aun no lo conozco tanto como me gustaría). Pero siempre vuelvo con una sensación agripicante (y no solo del chile). Es un pais magnífico, tiene de todo: bellos paisajes de todas clases, gente estupenda y variopinta, recursos suficiente para hacer lo que quieran (hasta petróleo); pero todo está en manos de unos pocos. La clase media casi no existe. O eres de una familia rica y no te falta de nada o eres de los que llegan justito o, simplemente, no llegas a fin de mes y tiene que decidir si compras comida o gas.
Esto hace que los índices de delincuencia sean muy altos. La sensación de peligro se palpa en el aire nada más salir del aeropuerto (sobre todo en el D.F., no tanto en el resto del pais). Vas al banco (a uno cualquiera) a cambiar tus euros por pesos y te encuentras con un vigilante con escopeta y chaleco antibalas. Las noticias de las TV ni las mires, porque es raro el día que no han asaltado, secuestrado o matado a alguien. Para colmo, la corrupción campea a sus anchas y hay veces que no sabes si es peor el ladrón o la policía. Puedes cometer cualquier delito y, con el suficiente dinero, la poli dirá que no ha pasado nada.
Y sin embargo, viviría allí con gusto. ¿Me gusta el peligro? No, simplemente creo un pais maravilloso se merece las oportunidades necesarias para demostrarlo a pesar de algunos sujetos mafiosos o rufianes.
Visiten México, no se arrepentirán. Pero no sean tan tontos de ir a un sitio turístico donde no conocerán al verdadero pais. Cancún es un paraiso artificial pensado para sacar dinero a los gringos y europeos. Vayan a la ciudad de México y alrededores (indispensable un paseo por Teotihuacán o el museo antropológico, si vais en domingo vereis a los voladores de Papantla). Visiten Guadalajara, Monterrey, Puerto Escondido o, se los recomiendo con todo fervor, San Miguel de Allende. Y podría seguir con Palenque, Oaxaca,...
La comida merece todo un capítulo completo. Hay para elegir una amplia variedad. Es sumamente conocido el gusto que tienen por el picante y la gran variedad de chiles que tienen pero no hay que preocuparse, siempre puedes pedir sin picante o, el gran secreto si te dieron a probar algo que picaba y no lo soportas, comer un poco de limón y sal o, mi truco favorito, pedir crema agria (es nata).
En fin, espero que la oficina de turismo de México me patrocine unas vacaciones pagadas. No merezco menos.
14 de agosto de 2006
Cadenas
La verdad es que me siento un poco encadenado. Toda mi vida he tenido la mala costumbre de intentar complacer a todo el mundo, quedar bien siempre, molestar lo menos posible, no destacar. Os remito a los primeros posts de este blog y a cierta gana de montar guerra, de luchar contra lo establecido, pero me siento cansado, como el que se ahoga luego de luchar horas contra el mar cuando ya llegaba a la playa. Supongo que la edad, el tiempo vivido, las experiencias van limando poco a poco el ardor juvenil y las ganas de batalla.
Miro mis manos y me parecen las mismas de siempre, las que me han acompañado toda la vida y me han proporcionado tantas satisfacciones. Pero las miro bien y no son las mismas de siempre, son más viejas, un poco más arrugadas; ya no cicatrizan como antaño, una raspadura, una heridita de nada tarda más de una semana en desaparecer. Y guardan señales de una vida, en cada arruga, en cada marca mal cicatrizada.
¿Cual es mi sueño? O sueños, todos tenemos varios, pero algunos tienen más peso que otros. La verdad es que la mayoría nos marcamos metas materiales: una casa, un coche, un viaje, ... nos parece que una vida mejor se compone de eso y nos olvidamos de la fábula de la camisa del hombre feliz. Admiro a quien tiene el coraje de luchar por sus sueños pero si no es a costa de pisotear al prójimo para conseguirlo, a quien deja todo para cambiar.
De verdad que yo quiero hacerlo pero ¿y mis responsabilidades? No quiero hacer daño a nadie, pero me mueva en la dirección que lo haga, alguien grita ¡ay! ¿Será que no tendré que hacer caso a nadie? ¿Ser egoista y preocuparme solo de mi? Tampoco me parece que sea lo correcto.
¡Qué dificil es todo! A veces me embarga cierto pesimismo existencial, pero al final puede mi lado positivo y sigo adelante, con todos mis sentidos abiertos aunque me duela la vida. Amo vivir, aunque esta no sea mi vida soñada, aunque sea un cobarde que se esconde en la autocomplacencia, aunque mi próximo objetivo sea un viaje, aunque uno de mis sueños sea ver los cerezos en flor en Japón (cuando realmente me gustaría intentar vivir y trabajar allí).
Es más fácil agachar la cabeza y seguir comiendo polla, a la espera de que me toque mucho dinero en un juego de azar y me la coman a mi. Mientras, disfrutaré lo que pueda de mi vida actual.
8 de agosto de 2006
Big Bang envidioso
No recuerdo bien porque me vino la idea, cual fue el detonante, el caso es que pensé que lo del Big Bang que nos vende la ciencia moderna es suficiente explicación para mi, que no necesito un dios creador. Mi teoría favorita es la del Universo Pulsante (lo que implica creer también en el Big Crunch; parecen nombres de hamburguesas) aunque la NASA diga que tenemos universo para rato. Otra de mis variantes es creer que existe un multiverso (© 1960, Andy Nimmo) que alberga todas las posibilidades a la vez, pero esto me aleja de lo que quería contar.
Al pensar en dios, me vino a la mente la imagen de Adán y Eva en el paraiso (seguramente fruto de ese jueguecito que más de uno debe prácticar en los transportes colectivos al imaginar que pasaría si hubiera un desastre y solo quedaran vivos los ocupantes de dicho transporte... ¿no? ¿solo yo lo práctico?) y di con la clave que explica muchas cosas: Hace 15 millones de años, la humanidad era omnipotente y omniscente.
Solo tuvimos que imaginarlo y toda la creación apareció (algunos crearon con más fortuna y acierto que otros... como me encuentre algún día con el/la que imagino a los mosquitos se va a enterar).
¿Se imaginan a su vecina (no, la que se quieren follar, no, la otra, esa de la eterna bata y de vez en cuando con rulos) o su vecino (si, ese viejito barrigón, calvo peinado con los pelos que le crecen en un lateral y gafas de pasta) metomentodo dotados de omnisciencia? A mi me recorre un escalofrio.
Y no digamos ya de omnipotencia sabiendo lo envidiosos que somos los humanos. Si son adictos a la TV les pongo de ejemplo el anunción de esa marca de coches francesa tan famosa (que no, no sean pesados, no es Renault ni Peugeot, además de que no puedo decirlo porque no me patrocinan) donde salen un niño y niña con poderes mágicos que van convirtiendo un coche en diferentes modelos. Ya se hacen una idea de por donde voy, ¿verdad?
Pues el resultado final a la vista está: Una cabrona (porque, misoginia aparte, seguro que fue una mujer) deseo que su vecina o vecino no fuera más que ella y de ahí una espiral que nos dejó casi sin nada de lo que teniamos. ¿Se dan cuenta ahora porque solo se usa un 10% del cerebro? El resto lo desactivamos nosotros mismo por pura envidia cochina... estooooo... ¿qué estaba yo contándoles?
19 de julio de 2006
14 de julio de 2006
Estío hastiado
Les recomiendo lo hagan en modo texto por ir un poquito más rápido (es un poco prolijo) a menos que quieran ver (y oir) a la hermosa chica que pregunta y comenta las respuestas (tampoco es para tanto).
No se olviden de postear su puntuación. Si quieren ver mis resultados, ya saben que hacer.
11 de julio de 2006
Escribir con el alma abierta
5 de julio de 2006
Nacionalismos
Las balas silbaban su canción de muerte acompañadas de rítmicas explosiones en un día sucio, gris y rojo.
Del batallón inicial quedaban aun alrededor de 10.000 soldados. La sargento responsable de uno de los pelotones se estaba preguntando por la maldita ley que “permitía” a las mujeres hacer carrera en el ejército, aunque en el fondo daba igual, era una guerra abierta y sin cuartel hasta las últimas consecuencias. El enemigo se había atrevido a entrar en los preciosos valles de su país, mancillar el sagrado suelo de la nación con intenciones de conquista. ¿Acaso no habían sido escarmentados a la fuerza hacía un par de años cuando se establecieron las fronteras? Estaba claro que la nación necesitaba a todos sus hijos e hijas.
Aun se acordaba del último paseo por el campo, un par de meses antes de ser movilizada. Su mayor anhelo era que ese paseo no fuera el último, que hubiera muchos más, poder llenarse los ojos del verde de la fresca hierba que crecía por todos lados.
Volver a su casa, disfrutar de esas comodidades que solo aprecias cuando no las tienes. Pero era necesario acabar con el enemigo para ello, vencerlos para siempre para asegurar la paz.
Cómo odiaba la piel blanca, casi transparente, de aquellos que habían muerto a manos de su unidad o que a veces habían acabado con la vida de sus compañeros, sin distinguir. Eran el enemigo a vencer.
La misión del batallón era asestar un golpe mortal en el mismo corazón del país enemigo. Acabar con el estado mayor y descabezar al ejército enemigo. Era una misión suicida, todos lo sabían, peleando incluso con niños y ancianos que defenderían cada casa, cada rincón, cada árbol, cada centímetro cuadrado del país, aunque fuera a base de piedras.
A pesar del odio que golpeaba sus tripas, la sargento admiraba el valor y coraje de esta gente extraña, que moría con una chispa de furia y orgullo en sus ojos claros.
Pero todo estaba a punto de terminar. Había sido una carnicería, no quedaba nadie con vida detrás de la unidad militar. Al frente, el cuartel general enemigo, defendido por tropas de élite que tenían rodeada a lo que quedaba del batallón.
Tenían que vencerles rápidamente, pues en cualquier momento podían ordenar el regreso de las tropas invasoras y el batallón sería aniquilado entre dos fuegos. Con esta terrible idea en mente, luchaban con todas sus fuerzas. Habían pedido por radio apoyo aéreo, pero nadie respondía. ¡Malditas montañas! ¿Quién querría vivir aquí?
Hubo una reunión de los jefes del batallón para buscar la forma de vencer la resistencia y alcanzar el objetivo que los había llevado hasta allí en un baño de sangre. En la mirada de todos podía verse el mismo odio y desesperación. ¿Cómo se habían atrevido a invadirlos y manchar sus fronteras? Pero aquí estaba el momento de la revancha, el dulce sabor de la venganza aun sin refuerzos.
En una hora comenzó el último asalto. Los uniformes verdes se tiñeron de rojo y luego todo fue pardo cuando cayó la noche. La victoria de unos supuso, como siempre, que alguien perdiera y, en este caso, se perdió hasta la vida de todos los defensores. Mujeres y hombres de todas las edades habían entregado hasta el último aliento por evitar la invasión. ¿Quién araría los campos ahora? ¿Quién daría de comer a los animales? ¿Quién segaría la hierba roja?
El operador de comunicaciones miraba el interior de la radio. No podía ser que nadie contestara, debía estar rota. Le habían ordenado dar la noticia de la victoria y estaba alegre por ello, pero su humor cambiaba por culpa del aparato. ¡Vamos, funciona de una vez!
Los supervivientes, victoriosos, se dedicaban a hacerse fotos con los generales enemigos muertos. Seguro que sus familiares y amigos vomitarían del asco cuando vieran las fotos donde salían gente tan dispar: contraste de piel morena y piel blanca, con brochazos de rojo por todos lados.
Cinco días después, no quedaba mucha alegría en los blancos rostros de los vencedores. No había forma de comunicar con el estado mayor ni, probando en otras frecuencias, con nadie amistoso. Se envió un equipo de exploración pero llegando a la frontera murieron todos excepto uno que solo vivió lo justo para contar que no se podía regresar a la patria, que el enemigo aun era fuerte y no podían retroceder.
Será cuestión de esperar un poco más para que se den cuenta que ya no tienen jefes, que no llegan las órdenes, que han perdido. Entonces se desbandarán. – Dijo uno de los coroneles.
Los días seguían pasando y no llegaba ninguna noticia. La tropa comenzó a desperdigarse, a acomodarse en las casas enemigas. Alguno que añoraba su vida civil anterior, intentó volver a hacer lo que sabía. Unos a arar, otros a dar de comer a los animales, los más listos, a comerciar. ¡Qué bien que el ejercito es mixto! Pensaron muchos que formaron parejas. Cada cierto tiempo se enviaban exploradores a conocer la situación del frente, pero nada cambiaba, salvo ellos mismos. ¡Qué bello era contemplar los valles verdes de nuevo y añorar aquellas casas en la montaña con inviernos blancos!
Una bala se clavó en la frente de su compañera y el sargento se tumbó en la tierra para evitar otra que pasó cerca. Odiaba la tradición familiar de hacer carrera en el ejército desde que su tatarabuela había conseguido ser sargento y heroína de guerra. Una larga tradición de militares le había metido en esta guerra absurda. Si no fuera por el amor que profesaba a sus montañas y el odio que tenía a la gente de piel clara…
4 de julio de 2006
Un poco (más) de autocomplacencia
A ver si puedo seguir coloreando...
26 de junio de 2006
Entrada única sobre el mundial de fútbol 2006
Me había propuesto no escribir nada sobre el mundial, pero está mañana Don Nacho ha soltado una parida que me he propuesto robar para deleite de algunos y abucheo general de las masas por tan indigna contribución a este sesudo y brillante blog (solo conocido por un pequeño circulo de autocomplacientes en el que me incluyo).
Es muy probable que sepan que se juega un partido donde uno de los equipos tiene un nombre que permite cierto juego de palabras en español. Igual hasta ya saben el resultado, pero déjenme apropiarme de la obvia ocurrencia:
¿Quién ganará el partido Brasil-Ghana? Está claro que la propia frase es un anuncio del vencedor, aunque un equipo que se llame Ghana merecería más el triunfo, pero sospecho que Francia o España, por mucho que lo deseen e, incluso, recen por ello, verán que Ghana no gana... ¿o tal vez si?
21 de junio de 2006
Atletismo sangriento
Dicho esto, vayamos a descifrar juntos el bonito título de este post. Sirva como declaración de principios que no soy muy amigo de los localismos y que me parece de los más cateto/hortera (pongan aquí su palabra despectiva favorita) llenarse la boca (los dedos) de las excelencias del pedazo de tierra donde uno nació por una combinación de factores al azar. No obstante, para una mejor comprensión de la tontería suprema que voy a contar, les pondré en antecedente de la información necesaria que sitúe todo esto:
- El Excmo. Ayuntamiento de Málaga está construyendo un estadio de atletismo.
- En dicho estadio, se pretende celebrar la Copa Europea de Atletismo durante el 28 y 29 de junio del año 2006.
- A fecha de publicación de este post, la obra aun no está terminada (no se dejen engañar por la infografía).
Yo me pregunto: ¿Por qué la humanidad es así de estúpida (concretamente los nacidos en España y especialmente los de Málaga, sobre todo si es cargo público con poder de decisión)? Se ve que cometemos los mismos errores una y otra vez: esperamos a última hora para luego hacer las obras sin tiempo y, lo que es peor, sin seguridad. ¿Ya no se acuerdan de lo sucedido con el Palacio de los Deportes "J. M. Martín Carpena" y sus grietas debido a la mala cimentación?
Que no me inviten a ir a la citada Copa porque las gradas hechas con cemento fraguado en poco tiempo y sometido a tensiones estructurales al colocar un gran entramado metálico encima para dar un poco de sombra me dan miedo. Espero no sufrir el síndrome de Casandra.
Y no queda aquí la cosa. El estadio está junto a la desembocadura del rio Guadalhorce, donde se forman unas bonitas charcas de agua estancada, paraiso natural de pequeños hematófagos conocidos popularmente como mosquitos. Va a ser como ponerles un buffet cerca de casa. Ojalá no asistamos al nacimiento de una nueva raza de mosquitos por culpa de las sustancias que puedan correr por las venas de la flor y nata del atletismo europeo.
En cualquier caso, está claro que la sangre correrá en el nuevo estadio de atletismo...
7 de marzo de 2006
La sandía sexual
Me había propuesto no utilizar la descripción/crítica de películas que hubiera visto como sistema para llenar de posts este blog, pero el otro día vi una que no puedo resistirme a invitarles a verla. Seguro que no voy a hacer que la distribuidora, el canal o los autores mueran ricos, pues solo llego a unos 10 lectores fieles a los que me empeño en defraudar semana tras semana pero aun así, estoy dispuesto a romper mis principios para llegar a un buen final.
La película no es otra que El sabor de la sandía (en inglés se llama "La nube caprichosa" y en taiwanés no me atrevo a traducirlo porque excede mi conocimiento de mandarín).
No se dejen engañar, no es una
Confien en mi por una vez en sus vidas. Igual no se arrepienten y me lo agradecen. Espero sus comentarios saboreando una sandía...
7 de febrero de 2006
Ingratitud orgásmica
Personalmente, encuentro más satisfactorio, que no placentero, "conseguir" que la otra persona se corra antes que yo, pero no niego que a veces me apetece llegar enseguida y ponerme a hacer otra cosa (dormir, comer, pasear, ver la tv, ...)
¿Cual es vuestra opinión al respecto?
Aprovecho este post para agradecer las 3.000 visitas alcanzadas de forma inmerecida, ya que he tenido mucho tiempo el blog sin actualizar por motivos varios. Gracias y prometo ser un poco más regular o, algunas veces, hasta bueno o excelente.
19 de diciembre de 2005
Una comida más...
¿Hasta dónde estaría dispuesto a ir (hacer) por defender mis ideas? Si de repente hubiera otra guerra civil y yo no estuviera de acuerdo con la ideas de los ganadores, ¿qué haría? ¿Lucharía? ¿Tragaría? ¿Me iría del país?
Me gustaría saber vuestra opinión (está claro que por mucho que uno imagine, hasta que no se ve en la situación, no actua, pero me agradaría conocer vuestra idea actual).
Después de darle varias vueltas, estoy seguro que tragaría o me iría del país si la cosa llegara a un límite intolerable para mi. No tengo alma de luchador porque durante mi vida no he necesitado luchar por casi nada. De una forma u otra no he tenido conflictos serios. Casi ni peleas de niños. Encima, me gusta presumir de tener una mentalidad tan abierta que a veces rozo el absurdo, por tanto, puedo aceptar casi cualquier idea aunque no llegue a compartirla.
Creo que viviré arrodillado en lugar de morir de pie... hasta que me toque morir y seguro que ni pueda elegir la postura.
5 de diciembre de 2005
Exorcismo público
Hola, me llamo K y no soy agrimensor. Tras una vida moderadamente satisfactoria y larga, me encuentro en un punto de inflexión que me plantea una duda existencial que algunos definirían como terrible.
Todo empezó con un mensaje de móvil (SMS) y una llamada perdida, aunque yo juraría que fue al revés, en esa hora de la noche que nunca he sabido definir. Según a quien saludas, te das cuenta si aun no se fue a dormir o recién se levantó. Era W que me citaba a su lado.
Tengo que confesar que adoro a W desde el primer instante que la vi, sentimiento que se vio reforzado nada más oirla hablar y notar que no era nada estúpida o tonta al uso.
Como ella se define, es una mujer de personalidad marcada, fuerte, con un aura sensual en todo lo que hace, como se mueve, como camina, incluso cuando te manda a la mierda. A pesar de ese carácter, me dan ganas de defenderla de todo, hacer lo que sea por ella, pero me temo que me paso de la raya.
No voy a decir que sea la mujer más hermosa del mundo porque esta es una opinión subjetiva y, por tanto, difícil de demostrar. Además, me cuesta horrores decidirme para cualquier cosa con más de una opción posible. Imaginen para decir quién es la mujer más hermosa del mundo... no acabaría nunca, a casi todas les encontraría cualidades que las harían acreedoras del puesto. Si puedo decir que no entra en la categoría de las feas, que aunque sea otra opinión subjetiva, no puedo permitir que por un instante piensen e imaginen una versión fea de W. No, para nada. Imagínenla como su ideal de belleza, seguro que habrá muchos casos en los que no coincida, pero alguno de ustedes acertará y otros se acercarán mucho.
Una prueba evidente de esa adoración que les trato de transmitir es que, a pesar de la hora, salté de la cama (sí, confieso que estaba durmiendo ¿o era dormido?) y corrí a su casa.
En este punto, este relato comenzaría a subir de temperatura, excitando a algunos y asqueando a otros, pero no me apetece entrar en detalles que laceran mi autoestima al recordarlos. Para abreviar (y yo sufrir menos), digamos que estabamos follando (o, al menos, intentándolo).
Y justo cuando estabamos listos para, para... ¿de verdad tengo que ser descriptivo? Es que no se me dan bien las descripciones. Aunque no sea agrimensor, soy de ciencias con un toque de letras, pero le tiro más al detalle aburrido, además que hablar (escribir) sobre sexo cuando salgo en la película me da cierto reparo. No tengo yo muy claro esto del anonimato de Internet del que todo el mundo habla. En fin, que ya estaba preparado, con mi pequeña (¿he dicho pequeña?) personalidad cavernosa con un nivel de sangre acumulada más que aceptable y llamando a la puerta del amor (¡joder, que cursi puedo llegar a ser, coño!).
Una mirada de W fue suficiente. "Ni se te ocurra sin condón" me dijeron sus ojos con cierto brillo asesino. "Tranquila, que ya me pongo uno", la tranquilice. Lo malo es que la que se tranquilizó fue mi personalidad cavernosa.
Fue ponerle la goma y sentir como si se quedara sin aire, como si se asfixiara. Había pasado lo peor. El seso se había impuesto al sexo. Pero serán cabrones mis dos cerebros. ¿Cómo se pueden poner de acuerdo así para joderme y evitar que yo pueda joder? ¡Mierda, no es justo! Resultado final: gatillazo.
Mi único consuelo es exponerme a la burla pública para tratar de superarlo, para que, entre un mar de risas y dedos acusadores, pueda reconocer la mirada culpable y baja de otros que han pasado por la experiencia.
Mi psicólogo me ha pedido que encuentre los motivos del suceso. Se me han ocurrido los siguientes:
- Odio los condones, sobre todo el olor y el sabor que tienen. Y el proceso de colocarlo es destrempante. No entro en el tema de la sensibilidad porque eso es muy variable y estoy seguro que no es el problema principal.
- La presión autoimpuesta (donde habré leido yo esta palabra antes) de quedar como el amante número 1 del mundo.
- La falta de sueño / descanso debido a la mala vida nocturna.
- El exceso de alcohol en sangre (aunque en esta ocasión es una pobre excusa, habida cuenta la ingesta de las últimas 48 horas).
- Haberme masturbado 4 horas antes.
- Los remordimientos por no estar seguro de estar haciendo lo correcto.
¡Vaya! Ahora que releo lo que he escrito, tengo clarísimo que es todo una paranoia mental. ¿Qué será de mi vida sexual a partir de ahora? Seguro que se corre la voz (bueno, al menos, alguien que se corre) o alguna mente lúcida me identifica a partir de las pequeñas pistas que, inconscientemente, he dejado en este relato. Ahora W nunca más me llamará a su lado. Si acaso, para que le limpie la casa o arregle su lavadora. ¿Me aceptarán en "El diario de Patricia"? W, de una forma retorcida y bizarra, te amo (¿o es deseo sexual puro?). No me abandones por nadie con un solo cerebro y/o una gran personalidad cavernosa hematopoyética. ¡WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW!
Aquí se pierde el relato. Desde que lo lei en esa página tan famosa que todos conocemos (no, hombre, Google no), miro todas las tardes "El diario de Patricia" con la esperanza de reconocer a K o W entre los invitados y me invade la culpabilidad cada vez que zapeo para mirar esas cajas de color rosa con dinero que un guapo presentador, adalid de los comedores de pollas en todos los sentidos, presenta. ¿Y si K sale justo cuando quedan 4 cajas y hay 300.000 euros en juego?
Además, el que más o el que menos ha tenido alguna vez un gatillazo, ¿verdad? ¿No? ¿De verdad? ¿Solo nos ha pasado a K y a mi? Ooooops, me habeis pillado.

