4 de septiembre de 2006

18.000 Km. después...

... sigo en el mismo punto. Sin embargo, no soy el mismo. Misterios del tiempo y el espacio. Hace 11 días estaba en Monterrey (cual Sara Montiel cualquiera en Veracruz, sin fumar, pero esperando) y ahora escribo esto desde Málaga, de donde partí.

Tengo que confesar que me encanta México (y aun no lo conozco tanto como me gustaría). Pero siempre vuelvo con una sensación agripicante (y no solo del chile). Es un pais magnífico, tiene de todo: bellos paisajes de todas clases, gente estupenda y variopinta, recursos suficiente para hacer lo que quieran (hasta petróleo); pero todo está en manos de unos pocos. La clase media casi no existe. O eres de una familia rica y no te falta de nada o eres de los que llegan justito o, simplemente, no llegas a fin de mes y tiene que decidir si compras comida o gas.

Esto hace que los índices de delincuencia sean muy altos. La sensación de peligro se palpa en el aire nada más salir del aeropuerto (sobre todo en el D.F., no tanto en el resto del pais). Vas al banco (a uno cualquiera) a cambiar tus euros por pesos y te encuentras con un vigilante con escopeta y chaleco antibalas. Las noticias de las TV ni las mires, porque es raro el día que no han asaltado, secuestrado o matado a alguien. Para colmo, la corrupción campea a sus anchas y hay veces que no sabes si es peor el ladrón o la policía. Puedes cometer cualquier delito y, con el suficiente dinero, la poli dirá que no ha pasado nada.

Y sin embargo, viviría allí con gusto. ¿Me gusta el peligro? No, simplemente creo un pais maravilloso se merece las oportunidades necesarias para demostrarlo a pesar de algunos sujetos mafiosos o rufianes.

Visiten México, no se arrepentirán. Pero no sean tan tontos de ir a un sitio turístico donde no conocerán al verdadero pais. Cancún es un paraiso artificial pensado para sacar dinero a los gringos y europeos. Vayan a la ciudad de México y alrededores (indispensable un paseo por Teotihuacán o el museo antropológico, si vais en domingo vereis a los voladores de Papantla). Visiten Guadalajara, Monterrey, Puerto Escondido o, se los recomiendo con todo fervor, San Miguel de Allende. Y podría seguir con Palenque, Oaxaca,...

La comida merece todo un capítulo completo. Hay para elegir una amplia variedad. Es sumamente conocido el gusto que tienen por el picante y la gran variedad de chiles que tienen pero no hay que preocuparse, siempre puedes pedir sin picante o, el gran secreto si te dieron a probar algo que picaba y no lo soportas, comer un poco de limón y sal o, mi truco favorito, pedir crema agria (es nata).

En fin, espero que la oficina de turismo de México me patrocine unas vacaciones pagadas. No merezco menos.

4 comentarios:

Antonio Alviárez dijo...

Si que es un país hermoso que merece ser visitado, saludos

Anónimo dijo...

Todavia estoy pendiente de leer lo que escribiras sobre mi patio TE tengo enla mira. No se me olvida.

Yo!

Anónimo dijo...

Sigo dandole un ojazo a este y otro por ahi.Yo.

Anónimo dijo...

En tus mapas y en tus memorias, Bienvenido de vuelta, tu casa en esta tierra te espera.

Beso.Beso.