Diario Imaginario: Sexo con seso
18 de enero de 2007
Esto de tener una vida sexual tan plena, completa, satisfactoria y rica, donde no falta el día que pueda (deba) follar es increible. Diciendo frases tópicas, podría decir que casi puedo pensar como una mujer, sin la tiranía impuesta por los cuerpos cavernosos.
Desde esta lúcida visión puedo darme cuenta que la felicidad total existe, pero solo a ratos. Si la vida no es como una montaña rusa con subidas y bajadas es un aburrimiento. El mundo perfecto es un asco aunque a la mayoría nos gustaría que existiera.
Me levanto por la mañana, luchando con el frío y el sueño, para sentirme un poco miserable. Así estoy seguro que cuando me de el sol a las doce en ese rinconcito donde no sople el aire me sentiré feliz, contento, disfrutando del placer de sentir mi sangre corriendo. Y si el día es gris, plomizo o lluvioso, me trae el recuerdo de otros días como este, cuando he disfrutado del paseo bajo la lluvia, empalmpándome, calado de agua, con los zapatos inundados, con la promesa de un baño o ducha en agua caliente, ropa seca o, mejor, desnudo en un ambiente cálido. No me gustan los paraguas, es algo que funciona a medias, te cubre la cabeza y los hombros y poco más. De cintura para abajo acabas mojado. Tampoco me agrada encogerme, como intentando esquivar las gotas de lluvia, al contrario, me alzo, las desafío, aquí estoy, venid a mí, seamos uno.
Mucha gente piensa que soy un loco o un gilipollas (incluso ambas cosas) porque voy con manga corta en invierno. La temperatura media va entre los 5 y los 15 grados durante el invierno en la zona donde vivo ahora mismo. Hasta 10 grados, no tengo ningún problema. Menos si me dan ganas de abrigarme algo, pero también depende de si me da el sol o está nublado. En cualquier caso, lo hago porque disfruto de la sensación de frío.
Adoro recibir estímulos por todos mis sentidos hasta el umbral de dolor (sin traspasarlo en la mayoría de casos, no soy tan masoquista aun).
Me gusta estar vivo aunque duela a ratos.
Desde esta lúcida visión puedo darme cuenta que la felicidad total existe, pero solo a ratos. Si la vida no es como una montaña rusa con subidas y bajadas es un aburrimiento. El mundo perfecto es un asco aunque a la mayoría nos gustaría que existiera.
Me levanto por la mañana, luchando con el frío y el sueño, para sentirme un poco miserable. Así estoy seguro que cuando me de el sol a las doce en ese rinconcito donde no sople el aire me sentiré feliz, contento, disfrutando del placer de sentir mi sangre corriendo. Y si el día es gris, plomizo o lluvioso, me trae el recuerdo de otros días como este, cuando he disfrutado del paseo bajo la lluvia, empa
Mucha gente piensa que soy un loco o un gilipollas (incluso ambas cosas) porque voy con manga corta en invierno. La temperatura media va entre los 5 y los 15 grados durante el invierno en la zona donde vivo ahora mismo. Hasta 10 grados, no tengo ningún problema. Menos si me dan ganas de abrigarme algo, pero también depende de si me da el sol o está nublado. En cualquier caso, lo hago porque disfruto de la sensación de frío.
Adoro recibir estímulos por todos mis sentidos hasta el umbral de dolor (sin traspasarlo en la mayoría de casos, no soy tan masoquista aun).
Me gusta estar vivo aunque duela a ratos.
Permalink | Dado al mundo por qïp a las 4:08 PM | 
Comentarios: 3
dijo el día vie ene 19, 12:22:00 PM 2007
dijo el día vie ene 19, 01:14:00 PM 2007
dijo el día mar ene 23, 08:41:00 AM 2007



jajajajjaja....que pedazo blog.
Luz...