Disciplina inglesa
25 de noviembre de 2005
Este es un post autoimpuesto. Simplemente me he dicho, quiero escribir algo aunque no tenga ni puta idea de qué.
Supongo que saldrá un churro o una mierda o combinación, pero eso no me detendrá.
Podría utilizar el socorrido "Acabo de ver Match Point de W.Allen y me ha gustado bastante, aunque cometí el error de ir un poco cansado (falto de sueño), por lo que me pareció un poco lenta en algún momento. El caso es que...", pero no lo voy a hacer, tienen ustedes cientos de blogs y artículos de opinión al respecto a cual más acertado.
Tal vez podría hablar del concierto de tambores taiko que no veré, pero sería un recurso fácil y pedante. Tal vez de un cantante que se llama Jim White y un disco titulado "Jesús de ojos equivocados" (Wrong-eyed Jesus!) pero sería un signo de cierto fanatismo que quiero reservar para mi admirado y poco prolijo artista multimedia, el Sr. Salme.
Y si intento criticar un libro que se llama "Lo bello y lo triste" no puedo porque solo el título me pone la piel de gallina (los vellos de punta).
Esto reduce mis opciones a hablar de la actualidad noticiada, pero me apetece tanto como ponerme una pinzas en los pezones... aunque... esperen... una pinza en los pezones es apetecible para mi (sin que apriete demasiado, ¿eh?). No, mejor cambio la frase: me apetece tanto como hacerme una escarificación (si es que cuando me pongo...)
Ya solo me queda refugiarme en mi pasado o en mi rico mundo interior para verter y compartir una letras que salgan de dentro de mi, expresando lo que pienso o lo que pensé, abriendo la caja negra que es mi cerebro, guardando una copia bizarra y nada literal de este vuelo llamado vida.
¿Saben que les digo? Que me apetece un carajo escribir nada y mucho menos como algo impuesto o, ya no digamos, autoimpuesto. A la mierda.
Mierda, lo hice de nuevo...
Supongo que saldrá un churro o una mierda o combinación, pero eso no me detendrá.
Podría utilizar el socorrido "Acabo de ver Match Point de W.Allen y me ha gustado bastante, aunque cometí el error de ir un poco cansado (falto de sueño), por lo que me pareció un poco lenta en algún momento. El caso es que...", pero no lo voy a hacer, tienen ustedes cientos de blogs y artículos de opinión al respecto a cual más acertado.
Tal vez podría hablar del concierto de tambores taiko que no veré, pero sería un recurso fácil y pedante. Tal vez de un cantante que se llama Jim White y un disco titulado "Jesús de ojos equivocados" (Wrong-eyed Jesus!) pero sería un signo de cierto fanatismo que quiero reservar para mi admirado y poco prolijo artista multimedia, el Sr. Salme.
Y si intento criticar un libro que se llama "Lo bello y lo triste" no puedo porque solo el título me pone la piel de gallina (los vellos de punta).
Esto reduce mis opciones a hablar de la actualidad noticiada, pero me apetece tanto como ponerme una pinzas en los pezones... aunque... esperen... una pinza en los pezones es apetecible para mi (sin que apriete demasiado, ¿eh?). No, mejor cambio la frase: me apetece tanto como hacerme una escarificación (si es que cuando me pongo...)
Ya solo me queda refugiarme en mi pasado o en mi rico mundo interior para verter y compartir una letras que salgan de dentro de mi, expresando lo que pienso o lo que pensé, abriendo la caja negra que es mi cerebro, guardando una copia bizarra y nada literal de este vuelo llamado vida.
¿Saben que les digo? Que me apetece un carajo escribir nada y mucho menos como algo impuesto o, ya no digamos, autoimpuesto. A la mierda.
Mierda, lo hice de nuevo...

